

"En estos primeros veinte años de trabajo, he aprendido que los objetivos sólo se alcanzan planificando y trabajando. No creo en las fórmulas mágicas, la comunicación se construye a diario, con esfuerzo y con recursos, la voluntad, por muy buena que pueda ser, es, una compañera de viaje que ocupa siempre un asiento trasero".
“Hay algo que llama la atención en esta profesión: nunca te encuentras dos situaciones exactas, ni dos clientes iguales. Por eso, a pesar de los años transcurridos, aún no he conseguido aburrirme. En estos momentos, nuestro mayor empeño es conseguir estar al día en el uso de todos los nuevos canales, y de la comunicación 2.0, sin que eso nos haga perder de vista que lo importante sigue siendo el mensaje y el público. Es un reto interesante en el que queda un recorrido tan largo que es imposible hacer una previsión, lo que iguala las posibilidades de grandes y pequeños por hacerse un hueco en el mercado”